Hoy se cumplen 6 meses desde que nuestro hermano José Riera fue injustamente privado de su libertad. Seis meses en aislamiento e incomunicación prolongada, una forma de castigo que constituye trato cruel e inhumano. Hasta hace poco, su familia logró conocer que se encuentra recluido en la DIE “La Quebradita”, luego de meses de silencio y opacidad absoluta. Durante todo este tiempo, su familia no ha dejado de luchar incansablemente por su libertad, tocando puertas, exigiendo respuestas, sin que ningún organismo del Estado haya dado información clara ni garantías sobre su situación. José Riera es padre de un niño con una condición de neurodesarrollo, para quien el vínculo con su papá no es un lujo, sino una necesidad vital. José no es solo su padre: es su equilibrio, su contención, su estabilidad emocional. Separarlos es también una forma de castigo contra un niño inocente. Hoy exigimos que cese de inmediato su aislamiento y su incomunicación, y que José Riera sea puesto en libertad, junto a los más de 800 presos políticos que aún permanecen injustamente encarcelados. La libertad no se negocia. La dignidad no se encierra. José Riera debe volver a casa. #QueSeanTodos #LibertadParaTodosLosPresosPolíticos